Desde marzo del 2002, nuestra iglesia comenzó con las células, grupos pequeños o grupos de crecimiento (G.C.). Hoy con los 358 G.C., estamos afectando la ciudad.
Por medio de ellos, todas las semanas personas nuevas se entregan a Dios. De igual modo, los que toman decisiones en las reuniones de calle Salta, el gran santuario de Buchardo o en las iglesias satelites, por medio de los G.C., reciben atención y el cuidado que les permite ir afirmándose en el camino del Señor. Los resultados de este trabajo anónimo realizados por los miembros de equipos de los G.C., es la explicación de porque siempre hay bautismos tan numerosos, de porque siempre faltan lugar para concurrir a los encuentros y porque cada vez es más evidente que en muy poco tiempo, tendremos que seguir añadiendo cultos los días domingo.
Ahora bien, los G.C. no solo son para ganar, consolidar y discipular a las nuevas generaciones de creyentes que se añaden a nuestra iglesia. Los G.C., son el instrumento que utilizan los pastores Carlos y Sergio Belart para entrenar al nuevo liderazgo que esta surgiendo. Allí, los que en el día de mañana serán los pastores, evangelistas, profetas, maestros o misioneros, van aprendiendo a ejercer un liderazgo capacitador, a mantener sanas relaciones interpersonales, a descubrir y desarrollar sus dones espirituales, a evangelizar según las necesidades de las personas con las cuales se relacionan, a aprender a trabajar en equipo para servir integralmente en cada barrio de la ciudad por medio de los G.C., a poseer una vida espiritual ferviente y contagiosa, y muchas otras cualidades que son imprescindibles a la hora de liderar.
Estamos camino a ser una iglesia de decenas de miles de discípulos maduros de Jesucristo. Por ello, los G.C. son la herramienta que estamos utilizando para hacer, una vez más, lo que nuestros pastores dijeron desde siempre: “toda obra grande tiene un comienzo pequeño”, que es lo mismo que afirmó Jesús cuando dijo: “si eres fiel en lo pequeño, sobre mucho te pondré”. Los grupos pequeños de hoy, trabajando en red, serán la explicación que daremos mañana cuando ya no podamos reunirnos en el santuario y nos veamos obligados a irnos a los estadios.
Hasta que ese día llegue, lo invitamos a incorporarse a los miles de personas que hoy están madurando en su relación con Dios, por medio del trabajar como miembro de equipo de algún G.C.
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