>Nos proyectamos al mundo con la visión de ganar, consolidar, discipular y enviar. <
 
 
 
Principal
PASTORES
Carlos Belart
Sergio Belart
INSTITUCIONAL
La visión
En qué creemos
Contacto
Reuniones
Cómo llegar
Prebísteros
LA FAMILIA
Niños
Jóvenes
Adolescentes
Damas
Hombres
Matrimonios
POR EL MUNDO
Estados Unidos
México
Costa Rica
Otros paises
MULTIMEDIA
Audio
Libro de visitas
Galería de fotos
Wallpapers
Video
EVENTOS
Córdoba 2004
 


  Pastor Carlos Belart
 
Fundador y pastor del Ministerio Cita con la Vida. Sus mensajes de revelación profética recorren el mundo.
Siendo militar recibió el llamado a la obra del Señor. En un tiempo compartió su profesión con su vocación, pero esta fue más fuerte y comenzó a vivir la aventura de la fe, dedicándose por completo al servicio del Señor. La visión que Dios puso en su vida comenzó a ver la luz en un humilde barrio marginal de Córdoba, Argüello Norte, donde una pequeña congregación sería el puntapié inicial de una obra que hoy es un referente del evangelio para la ciudad.
Entrevista
En una conversación muy amena, nos cuenta su impresión sobre temas muy importantes para la vida de la iglesia.
¿Cómo era un día de su vida, en los comienzos del ministerio?
Yo estaba en la Fuerza Aérea. Entraba a las seis y media de la mañana, y salía a las tres de la tarde. Y si nos tocaba turno, de controlar las horas extras, porque nosotros éramos seis o siete del Comité militar, me quedaba hasta las seis de la tarde y ahí venia a la iglesia. Eso fue hasta que renuncié en 1985.
Y un día tuvo que tomar una decisión, de dejar su carrera para volcarse de lleno al ministerio…
Eso fue lo más difícil, porque perdía la posibilidad de tener mutual, tenía vacaciones pagas dos veces al año. Entonces no era fácil. Uno pensaba y "qué va a ser ahora".

Susana Belart es un pilar de nuestro Ministerio, acompañando a su marido en la visión de extender el Reino de Dios.
En ese tiempo fue que la iglesia experimentó un crecimiento grandioso, con la ayuda de Susana, que fue la que me impulsó.
Pastor, el igle-crecimiento es un término muy usado, ¿qué piensa usted?
Depende de qué entendamos por "iglesia grande". Si se refiere a una iglesia de mucha gente o donde se reúnen muchos. Una iglesia es grande cuando es grande el propósito. Eso es una iglesia grande.
Puede tener mucha gente y no ser grande; puede ser una iglesia mediana, de quinientas o seiscientas personas y ser una iglesia grande. Puede tener mucha gente y ser una iglesia grande por visión, misión y el propósito de establecer el Reino de Dios en la tierra. Esa es una iglesia grande.

¿Por qué cree que Dios lo usa a usted de esta manera?
Por su misericordia. No hay fórmulas. Yo escucho a algunos que hablan de su crecimiento por las células, otros que crecen por la alabanza o la adoración, y otros que crecen por el evangelismo.
Yo creo que es un mix, un compendio de todo eso. Porque es por pura gracia de Dios. A veces oro delante del Señor y lloro, no entiendo nada. Y hoy sigo sin entender nada.
Han pasado treinta años que estoy sirviendo en el cuerpo de Cristo y no entiendo por qué pasan muchas cosas. Son los misterios del Señor y algún día lo sabremos.

¿Qué papel juega en esto la integridad del siervo de Dios?
Y… la integridad es todo. Integridad viene de un vocablo griego, "integrita", que significa estar completo. Si uno no está completo en esto...
La palabra de fe que nosotros predicamos, porque eso es importante, porque esto es importante para el crecimiento de una iglesia, predicar palabra de fe. Lo dice David en los Salmos, lo dice el apóstol Pablo. "Esta es la palabra de fe que predicamos, si creemos con el corazón y confesamos con nuestra boca…". Es decir, creer con el corazón y confesar con la boca nos habla de integridad. El ser íntegros muchos lo han aplicado al ministro que tiene una abstinencia sexual o que no cae en pecado sexual. Eso es una parte. Ser íntegro es no ser un chismoso, ser un hombre de palabra, de compromiso. Un hombre que pueda mirar a los ojos sin ningún rubor, eso es ser íntegro. Cuando uno es íntegro, no tiene de que avergonzarse y la integridad te hace permanecer. Y cuando eres íntegro, la Palabra te sostiene. Si no, tarde o temprano la Palabra te quita el respaldo.
Y la integridad implica ser completo, de una sola cara de lealtad, fidelidad, de compromiso y pacto. Implica muchas cosas ser íntegro.
A veces la iglesia ha empleado la expresión "tener buen testimonio", pero eso es relativo. La Biblia no dice que nosotros debamos andar por testimonio.
La Biblia dice que debemos andar "conforme a la vocación con que fuimos llamados".
Y testimonio es qué dice la gente de mí. Entonces yo veo que hay mucha hipocresía en eso. Nos estamos preocupando por qué piensa el hermano de mí, qué piensa fulano, qué piensa la denominación o la organización.
Pero vocación es que piensa Dios de mí. Porque es Dios quien me conoce en la intimidad. Es Dios quien conoce las motivaciones de mi corazón.
Con esto no quiero decir que tengamos que vivir de cualquier manera, no.
Porque tener testimonio, es alguien que da cuenta, alguien que relata algo, que es testigo. Eso es testimonio, entonces ojo, integridad tiene que ver con vocación.
El apóstol Pablo dice: "os ruego por la misericordia de Dios que andéis conforme a la vocación con que fuiste llamado", no al testimonio. Porque eso del testimonio se presta mucho para la hipocresía que lamenta-blemente en muchos ministros abunda. Pero a Dios no lo engaña nadie.
De Dios no se burla nadie y eso tiene que ver con vocación.

¿Cuál es la visión que hoy tiene "Cita con la Vida" para sostener y consolidar el crecimiento?
Bueno, para nosotros ganar, consolidar, tener un discipulado fuerte y entonces enviar. Nunca tuvimos problemas en ganar gente. Siempre fuimos ganadores de almas. El problema es que no sabíamos consolidar. Entonces vemos hoy que la cosecha no fue todo lo fructífera que podía haber sido. Gracias a Dios hoy tenemos una iglesia numerosa, creciente, concurrida todos los días de la semana. Pero yo sé que la consolidación tiene algo más.

Y esa consolidación ¿cómo se hace?
Y la consolidación viene cuando se prepara a la gente, formando obreros, y dando paso enseguida al discipulado. Eso nos ha dado muy buen resultado en los últimos dos años. El discipulado más que nada. Si ya se tiene a la gente ganada, consolidada y discipulada, ahí entonces se puede enviar.
Esa es la falla que tenía la iglesia: enviar gente que no se había discipulado.
Y la Biblia en el original dice que tenemos que ir y discipular naciones.
La pregunta es, cómo vamos a discipular naciones, si no es entrando en todas las esferas: en el arte, la cultura, la música, la política, o en las empresas.
Sabemos que el Señor viene a buscar una iglesia gloriosa. La palabra gloriosa (del griego "doxa") significa "exacta representación de algo".
La iglesia que el Señor viene a buscar y llevársela para siempre, es una iglesia que lo ha representado exactamente acá en la tierra.
Mi pregunta es: ¿Estamos representando el cielo cuando hay disensiones y pleitos? Somos la representación del cielo, la respuesta y la voz para esta ciudad. A eso debemos apuntar, a ser los representantes del cielo en la tierra.
El libro de Génesis dice que la ciudad tiene voz, y que quiere escuchar "la voz".
Hay que conocer cuál es la voz de la ciudad. Caminar la ciudad.
Yo conozco Córdoba palmo a palmo, rincón por rincón. He orado en los cuatro puntos cardinales, en el aire y la montaña escuchando la voz de mi ciudad. Por eso hoy somos voz en la ciudad. Voz en el mundo político o empresarial. Por eso somos consultados, nos piden oración, ministramos a los que están en eminencia. Porque hemos oído la voz de la ciudad. El que quiere tener éxito, tiene que reconocer la voz de su ciudad.

¿Cómo ve la iglesia con respecto a las misiones?
La iglesia tiene que tener el corazón en las misiones. Es algo que a mí me está inquietando. En ese aspecto estamos recién despertando.
Ahora, como iglesia local, me atrevería a hablar como iglesia de Cristo y dar gracias a Dios que en muchas iglesias está despertando. En Córdoba hay ejemplos. La iglesia de Centro Cristiano del pastor Masalyka, la Unión de las Asambleas de Dios, creo que es una de las que más ha despertado a las misiones.

¿Y con respecto a la política?
La iglesia no puede estar ajena a lo que vive el mundo. Tenemos que ser sal fuera del templo. No digo que la iglesia deba involucrarse o comprometer la institución para no generar problemas internos. Pero nuestra gente tiene que estar comprometida.
El que tiene vocación tiene que ejercerla. De esto estoy persuadido








Ministerio Cita con la Vida. Córdoba, Argentina.
 
< Radio EN VIVO >