Conjugando dinámicamente
dos equipos de maestros y coordinadores,
que se unieron para realizar un excelente
trabajo. El objetivo fue bendecir a
300 chicos que asistieron al campamento,
con todas las expectativas de pasar
tres días de amistad, compañerismo
y ser capacitados para afectar esta
generación y la sociedad en la
que están inmersos.
A través de un programa organizado
para ellos, vivieron tiempos de capacitación
en los talleres, a cargo de los pastores
Roberto Amado y Máximo Pérez
Rosa, quienes impartieron un mensaje
de sanidad, restauración y desafío.
Por la noches se realizaron plenarias
en las que vivieron tiempos de alabanza
y adoración. Recibieron la palabra
a cargo de los prebísteros Cristian
Plaza y Pablo Czyrgna. Al finalizar,
el domingo por la mañana, fueron
desafiados por el pastor Sergio Belart,
a dar “Un grito de guerra por
esta generación”, animándoles
a vivir un nuevo tiempo de compromiso
y búsqueda de Dios en sus vidas.
En los momentos de recreación
compartieron tiempos de deportes, juegos
y entretenimientos, en los cuales se
destacó de parte de los chicos
una actitud de compañerismo y
amistad.